Sunday, January 22, 2006

ADIOS

De una ciberpandilla casi extinta, dos pilluelos decidieron unir corazón, fuerzas e intelecto para, bajo el ala de un pseudónimo (SALOMON), transcribir artículos varios de interés mutuo y de esa forma, dejar escapar todo el "vapor" que bullía por sus venas....Sin embargo, al pasar el tiempo, entre post, comentarios, vivencias, demonios y dolor; se percataron de que sus personalidades, fortalezas y debilidades, entre otras "minucias", se filtraban entre las rendijas del monitor...y es por ello, que este dulce experimento llega a su fin.

Agradecemos de CORAZÒN al maestro goliardo, al hechicero, a la hermosa Sirius, a la hija de Zeus, a la amable y sensible Magda, al aspirante a goliardo Protheus, a nuestros otros enlaces, a quienes nos linkearon, a todos aquellos que nos dejaron comentarios y a quienes nos leyeron en silencio.

No habrá harakiri....el que tenga ganas de leer o releer lo que fue esta experiencia, aquí lo dejamos......

Thursday, January 19, 2006

DECLARACIÓN DE VIDA

Por vez primera TODAS las esferas de la existencia toman conciencia, y las presiones internas y externas dan forma a mi vida. Me deshago de cualquier sentimiento irrealista. ADIOS culpa, perfeccionismo, resentimiento y miedo.
Escucho y siento a mi niño interno, pero mi adulto me hace conciente de mis nuevas elecciones.
A partir de hoy, asumo la responsabilidad de mis sentimientos.



"DIOS MÍO, SI YO TUVIERA CORAZÓN, ESCRIBIRÍA MI ODIO SOBRE EL HIELO, Y ESPERARÍA A QUE SALIERA EL SOL"
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Thursday, January 12, 2006

Una Tragedia y un Angel



.."Él tenía veinte años, la cabeza llena de sueños y el corazón de esperanzas. Era poeta y tenía fe en la poesía. En el género lírico estaba aún en la oda; respecto al dramático, sólo concebía la tragedia; en sus raptos de inspiración juzgaba posible hasta el poema épico. Se llamaba Antonio, y como habrán comprendido mis lectores, era un niño grande, un verdadero inocente..."


Bécquer, Gustavo Adolfo (1836-1870)

Carta de un loco / Lettre d'un fou (1885)

"Todo es falso, todo es posible, todo es dudoso"
GUY DE MAUPASSANT

BOLA DE SEBO


"....Nadie la miraba: nadie pensaba en ella. Se sentía ahogada en el desprecio de esos honestos canallas que la habían sacrificado en su provecho y repudiado después como cosa inútil y sucia. Entonces pensó en su hermosa cesta llena de cosas apetetibles, que habían devorado glotonamente; en aquellos dos pollos relucientes de gelatina, en sus pasteles, en sus peras, en sus cuatro botellas de Burdeos; y su furor, amenguado ahora como una cuerda que al tenderse demasiado se rompe, amenazaba con convertirse en lágrimas. Hizo esfuerzos terribles, manteniéndose rígida, devorando sus sollozos como los niños, pero las lágrimas subían reluciendo en los extremos de sus pestañas, hasta que bien pronto, destacándose de los ojos, resbalaron lentamente por sus mejillas. Otras y otras siguieron a éstas, más rápidas, resbalando como las gotas de agua filtrada por uná roca y cayendo con regularidad sobre la redonda curva de su pecho. Y procuraba mantenerse derecha, la mirada fija, la faz rígida y pálida, con la esperanza de que nadie la viera.
Pero la condesa lo notó y llamó la atención a su marido con una seña. Encogióse él de hombros como para decir: "¿Qué le vamos a hacer? No es culpa mía". La señora Loiseau sonreía con aire de triunfo, murmurando:
-Llora su vergüenza.
Las dos monjas se habían puesto otra vez a rezar, después de haber liado en un papel los restos de su salchichón.
Cornudet, que digería sus huevos, extendió sus largas piernas bajo la banqueta de enfrente, se echó para atrás, se cruzó de brazos, sonrió como un hombre que acaba de dar con una buena diversión, y se puso a silbar la Marsellesa.
Todos pusieron mal gesto. De seguro, el himno popular no gustaba mucho ni poco a sus vecinos. Se mostraban nerviosos, rechinaban los dientes, y tenían aspecto de hallarse prontos a aullar como los perros cuando oyen un organillo callejero. El lo notó y ya no se detuvo. A veces, hasta tarareaba las palabras de la letra:
Amoursacré de lapatrie,
Conduis, soutiens nos bras vengeurs! Liberié, liberté chérie,
Combats avec tes défenseurs!
La diligencia iba más aprisa, por estar más dura la nieve. Y hasta que llegaron a Dieppe, durante las largas y aburridas horas de viaje, al compás del vaivén del carruaje, continuó hasta bien entrada la noche su silbido monótono y vengador, con tenacidadferoz, obligando a los cansados y exasperados ánimos a seguir el canto hasta el final, a recordar la letra correspondiente a cada compás.
Y Bola de Sebo lloraba sin cesar. A veces, un sollozo mal contenido se extinguía en las tinieblas entre los acordes de la canción...."

GUY DE MAUPASSANT

Hombres de Negro


TALÓN DE AQUILES

Era hermosa, pelirroja y blanca como la nieve. Un poco más de 20 años, 1.70mt de estatura y 58 Kg de peso. Circunferencia cefálica, torácica y abdominal, dentro de límites normales. Sin lesiones externas.

Procedemos a la apertura del cadáver. Incisión toracoabdominal en "Y". Manejo el bisturí con destreza (la práctica hace al maestro; Bueno, al menos hoy, me siento maestro)...Caramba, parece que nos enfrentamos a un reto.

La historia clínica leída previamente no aporta datos que orienten. Su "Enfermedad Actual" no conduce a ningún lado; no hay pistas ni antecedentes de importancia. Siento calor en el pecho.., me excitan los acertijos.

Procedo a despegar los tejidos blandos de la parrilla costal sin lascerar la piel, no sale mucha sangre. Continúo abriendo la brecha hacia el pubis, rodeando al ombligo y despegando igualmente la piel con sumo cuidado.

Deseo conservar lo más posible toda la belleza que aún ostenta esta princesa. Parece tonto y hasta inútil, pero HOY más que nunca, siento que la disección es el acto médico más sublime y me esfuerzo por hacerlo, callado y en silencio.

Al completar la apertura, el hallazgo macroscópico es evidente y estremecedor...todos los órganos; tanto vísceras huecas como macizas, están negras.

CASO RESUELTO

Evisceramos, y mientras mi asistente llena con estopa el espacio vacío y sutura con habilidad la piel, yo diseco, tomo las muestras necesarias y preparo el material para ser fotografiado.

Antes de entregar el cadáver, reviso nuevamente su piel; desde la cabeza a la punta de los pies y encuentro una pequeña lesión pigmentada de 3mm, con bordes irregulares borrosos, asimétrica y de coloración heterogénea, localizada en el talón izquierdo.

Fotografía: Aquiles en la corte del rey Licomedes (detalle). Colección Borghese, Museo del Louvre (París)

Hombres de Negro


EL TOUR

Ir al depósito de cadáveres más grande de aquel pequeño país del tercer mundo, era indispensable para convertirme en hombre de negro. Sabía que estaba escrito en mi carta astral y que no podría escapar a mi destino.
Desde pequeño fue difícil convivir con esta tendencia llorona y esquizoide a leer poesía –lo que resultaba embarazoso y mortal en este mundo de machos “remachos”-, así que leía escondido por los rincones y negaba, a quien preguntase, que era portador de tal debilidad.
Esa tarde, luego de casi tres años de arduo entrenamiento, fui llevado al sitio acordado. Lucía normal, como una gran casa de vecindad reposando en una colina. Carros, carrozas y hasta autobuses estacionados. La gente se agolpaba en torno a la puerta transparente, la cual estaba custodiada por varios individuos armados. Un hombre de negro recién graduado, que trabajaba allí por las tardes, fungió como mi mentor y salvoconducto para ingresar sin mucho protocolo. Al traspasar el umbral nos recibió una máquina de dispensar café; sin titubear, rechacé cortésmente saborear una taza humeante de aquel elixir espumoso. No podía ni tragar saliva. Sólo me preocupaba que alguien escuchara el bombeo incesante y ensordecedor de mi corazón asustado.
Hubiese querido tener alguna excusa para no continuar con el recorrido; pero nadie me llamó al celular, nadie se indispuso, no hubo un tiroteo ni tampoco una revuelta.
Comenzamos el descenso, parecía que el epicentro de mi angustia quedaba en el mismo centro de la tierra. A medida que caminábamos aparecían los cubículos; todos con grandes ventanales transparentes –como si esa transparencia tratara de palear la claustrofobia que produce este sótano sin salida-. Oficinas austeras e impersonales, una biblioteca, “salones de descanso” y aquel hedor que se hacía cada vez más intenso e insoportable.
Al fin llegamos a la sala de autopsia. Creo haber visto entre 8 y 10 mesones. Nadie trabajaba en ese momento, aunque algunos cadáveres esperaban pacientemente.
El tour incluía paseo por las cavas –me lo temía-, así que hice “tripas corazón” y con una cara inexpresiva y ligeramente intelectual seguí a mi compañero. Abrió la primera puerta y me mostró el “saldo” del fin de semana; aproximadamente 30 cadáveres desnudos apretujados en aquella nevera, uno sobre el otro, cabezas con pies, mujeres con hombres, blancos con negros, delicuentes con personas probas; todos en un mismo “saco” y aquel olor tan penetrante y nauseabundo.
Había que trabajar, así que percibiendo mi “disgusto” y cruzando miradas “risueñas” me llevaron casi a rastras a lo que ellos denominaban el cuarto de los “podridos”. El sitio dónde se depositaban los cadáveres descompuestos –aquellos ajusticiados que se lanzan en las cunetas de las carreteras, entre los matorrales o que aparecen a las orillas de los ríos y que son encontrados cuando llevan 72 o más horas de muertos; todos ellos juntos, entre cuatro paredes. Al abrir la cava, alcanzo a ver sólo un par de cadáveres verdosos e inflados como globos. El olor es tan intenso que las naúseas me invaden y los ojos lloran solos. NO AGUANTO MÁS, retrocedo y miro suplicante a mi amigo y excompañero de entrenamiento para que nos vayamos sin mucha alharaca.
Todos se percatan de mi debilidad, pero nadie se ríe ni me obligan a continuar este paseo.
Sin despedirme camino velozmente o corro lentamente buscando la salida. El ascenso es interminable, las naúseas persisten y el olor; ese olor, tan penetrante e indescriptible, siento que me acompañará siempre.
Fotografía: Joel Peter Witkin

Wednesday, January 11, 2006

LA IATROQUÍMICA


Joan Baptista Van Helmont (1577-1644) es el principal paracelsista de segunda generación y rompe con la teoría de los humores. Para él cada enfermedad tiene su agente específico propio. Hasta entonces y tradicionalmente había una enfermedad debido al desequilibrio de los humores y afectaba a todo el individuo (catarro).
Se le considera iatroquímico, aunque para él los procesos químicos son dirigidos por un espíritu que Helmont denominó blas, equivalente al archeus de Paracelso. Este alma sensitiva de Helmont constituyó posteriormente el punto de partida del vitalismo. En la “Febrium doctrina inaudita”, consideró la fiebre como una reacción del cuerpo y no una putrefacción humoral. En las “Opuscula medica inaudita”. La química de Van Helmont esta influenciada por conceptos vitalistas y creencias esotéricas en la línea de Paracelso.
Para Van Helmont la enfermedad es una “semilla” que se introduce desde el exterior y actúa en el cuerpo como como una “espina clavada en la carne” y afecta localmente. Hay una lucha ente el huésped y dicha semilla y la enfermedad es el fallo del órgano para dominar dicha semilla. La terapia requiere en primer lugar de “diagnosis”
Apuntó en relación al asma la hipersensibilidad del organismo a los agentes químicos, alimentos, cambios climáticos, esfuerzo físico. Reconoció el componente psicosomático en relación con las emociones reprimidas en dicha enfermedad. Comenta el caso de un claro trastorno psicosomático: “un sabio y prudente ciudadano que fue públicamente ofendido e injuriado por un noble a quien no podía responder por miedo de encontrarse totalmente arruinado; en silencio disimuló y aguantó la reprimenda, pero inmediatamente después le atacó el asma”
En la fisiología de Silvio y Willis y otros, la enfermedad desempeña un papel primordial en la patología de la fermentación. La fiebre para Willis es un trastorno de la fermentación. La fermentación es un proceso natural y vital del organismo y su alteración es la enfermedad

FUENTE: LA MEDICINA DEL BARROCO (Siglos XVII-XVIII)

Hombres de Negro


EL GENERAL ESTÁ MUERTO.

Eran aproximadamente las 10:30am. En su despacho las carpetas se amontonaban una sobre otra; los mensajes por contestar esperaban desde hace dos días y la agenda de compromisos está llena de punta a punta. Todos quieren hablar con el general, pero él llegó, se encerró en su despacho y solicitó una pizza por teléfono.
En el hospital son las 12:00m; mucho revuelo en el Servicio. Los Hombres de Negro de alta jerarquía pululan y cuchichean. Los rasos nos distraemos con los quehaceres rutinarios. A la 1:00pm soy solicitado por el Jefe Supremo. Orden a puerta cerrada; mi respuesta (NO HAY OTRA), Entendido. Tengo 30 minutos para almorzar y 10 minutos para prepararme.
Despliegue policial completo, escoltas por todas las entradas y salidas. La prensa y la televisión como moscones, a la espera de noticias.
El auxiliar y yo cual "superestrellas" cruzamos miradas cómplices y entre muecas faciales acordamos que ya habrá tiempo para "bromear".
Nos vestimos con traje de faena y bajamos al sótano dónde nos espera el otrora gallardo general, quien muestra cierta altivez, aún estando desnudo sobre el mesón de autopsias.
Lo siento tibio y no hay "rigor mortis"; edad cronológica, màs o menos 50 años, cabello negro entrecano.
En el aspecto externo está la clave: las huellas dejadas por la pólvora, el orificio de entrada, trayecto y orificio de salida del proyectil; nos permiten completar las piezas del rompecabezas. El resto, eviscerar el cadáver, sólo rutina.
El Capo de Negro se apersona en la sala de autopsia; risueño, jodedor, restándole "solemnidad" al acto médico; todo un bohemio. Repasa en forma minuciosa y académica todos los datos aportados por mí. Mención especial el hallazgo, a la apertura del estómago, de media rebanada de pizza flotando entre los jugos gástricos.
Pienso, caramba.... el general tenía hambre.
Al rato, la policía del estado nos da un madrugonazo. Recorre todos los caminos transitados y lee nuestras conclusiones.

¿SUICIDIO U HOMICIDIO?

Sólo el sumario y los hombres de negro lo sabemos.

El Libro del Buen Amor



...El color he perdido, mis sesos ya fallesçen.
La fuerça non la tengo, mis ojos non paresçen;
Si vós non me valdes, mis miembros desfalleçen.”
Respondió Doña Venus: “Los seguidores vençen.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita
Comentario: Esta es una estrofa "emblemática" que describe las penas del enamorado, según los cánones de amor cortés

Metamorfosis

Mi penúltima rosa
fue una flor de palabras.
Ahora me ahondo en su color,
me detengo a tocar sus pétalos,
aspiro su perfume
y no barniz de imprenta.
Cerré los libros
y se me abrió un mundo
incandescente,
volcánico,
del tercer día de la creación.
Anduve sacudida
por amores
y llanto
y deseos
y miedo.
Arranqué de cuajo mis raíces,
estornudé a las gentes
que giraban en el torbellino.
Me construí una casa
en espiral
a prueba de viento
y de pasiones.
Salí,
con ella a cuestas
a buscarme.
Más,
caracol,
caí.
Danzo atrapada
en la red del canto,
el amarillo
y los olores.
Me esfuerzo en recordarme,
en descubrirme,
en eludir las tenazas del vacío.
El ritmo de las olas
me martilla,
el clavo de la luz.
Soy víctima de mis ojos,
mis oídos:
una fugaz viajera
que se embarcó en mi cuerpo
y paga su pasaje
CON ESTUPOR

Claribel Alegría

Monday, January 09, 2006

TRES (fragmento)


...¡Piedad, máscara extrañísima del instinto vital! ¡Entrega a un mundo onírico perfecto, al que se le confiere la suprema sabiduría moral! ¡Huida de la verdad, para poder adorarla desde la lejanía, envuelto en nubes! ¡Reconciliación con la realidad, porque es enigmática! ;Aversión al desciframiento de los enigmas, porque nosotros no somos dioses! ¡Placentero arrojarse al polvo, sosiego feliz de la infelicidad! ¡Suprema autoalienación del ser humano en su suprema expresión! ¡Glorificación y transfiguración de los medios de horror y de los espantos de la existencia, considerados como remedios de la existencia! ¡Vida llena de alegría en el desprecio de la vida!
¡Triunfo de la vida en su negación!

Friedrich Nietzsche

Sunday, January 08, 2006


Los primeros cuarenta años de la vida nos da el texto; los treinta siguientes, el comentario
Arthur Schopenhauer
(1788-1860)


¡Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan!
René Descartes (1596-1650)

VOY AUSENTÁNDOME DE MÍ

Voy ausentándome de mí.
Poco a poco, el lastre de ensueño cede
su sitio a la realidad doble
que es mi vida en transcurso.
¡otro ser dentro de mi carne
fragua su carne, su piel,
su corazón diminuto, mi estrella!

Asisto a la escisión silenciosa
con pasmo anhelante, con gozo
nuevo de verme en otros ojos míos,
de mis ojos hechos,
de mi sangre coloreados,
¡ay!, de toda cuanta soy.

Día por día el latido
es golpe que me recuerda, urgente,
valor que no tengo,
heroísmo que nunca soñé.

Y temo por el que estoy creando
en convenido misterio
dentro de mi soledad sin orillas
cerca de mi corazón, su estrella.

CARMEN CONDE

Friday, January 06, 2006

El amor hace que el tiempo pase. El tiempo hace que el amor pase

Proverbio francés

El Salmo de la Vida, de Voces de la noche


" No me digas lamentándote,
¡la vida no es más que un sueño vano!
Puesto que muerta está el alma que dormita
y las cosas no son lo que parecen.

¡La vida es real!, ¡la vida es grave!
Y la tumba no es su meta.
Polvo eres y en polvo te convertirás,
no se refería al alma.

Ni el goce, ni el pesar
son a la postre nuestro destino;
es actuar para que cada amanecer
nos lleve más lejos que hoy.

El tiempo es breve y el arte es largo
y nuestros corazones, aunque bravos y valerosos,
todavía, al igual que tambores sordos,
tocan marchas fúnebres hacia la sepultura.

En el extenso campo de batalla de este mundo,
en el campamento de la vida,
¡no seas como buey mudo aguijado!
¡sino héroe en el conflicto!

¡Desconfía del futuro por agradable que sea!
Deja que el pasado muerto entierre a sus muertos.
¡Actúa, actúa en el vivo presente
el corazón firme y Dios guiándote!
Las vidas de los grandes hombres nos recuerdan
que podemos sublimar las nuestras,
y al partir tras de sí dejan
sus huellas en las arenas del tiempo.

¡Desconfía del futuro por agradable que sea!
Deja que el pasado muerto entierre a sus muertos.
¡Actúa, actúa en el vivo presente
el corazón firme y Dios guiándote!
Las vidas de los grandes hombres nos recuerdan
que podemos sublimar las nuestras,
y al partir tras de sí dejan
sus huellas en las arenas del tiempo.

Huellas por las que quizás otro que navegue
por el solemne océano de la vida,
un hermano náufrago desolado,
al verlas, vuelva a recobrar la esperanza.

En pie y manos a la obra,
con ánimo para afrontar cualquier destino.
Logrando y persistiendo,
aprendiendo así a trabajar y a esperar. "

Henry Wadsworth Longfellow

LA LUNA ASOMA


Cuando sale la luna
se pierden las campanas
y aparecen las sendas
impenetrables.
Cuando sale la luna,
el mar cubre la tierra
y el corazón se siente
isla en el infinito.
Nadie come naranjas
bajo la luna llena.
Es preciso comer
fruta verde y helada.
Cuando sale la luna
de cien rostros iguales,
la moneda de plata
solloza en el bolsillo.

Federico García Lorca

LA CONVERSACIÓN DE EIROS Y CHARMION


Eiros.‑ ¿Por qué me llamas Eiros?
Charmion.‑ Así te llamarás desde ahora y para siempre. A tu vez, debes olvidar mi nombre terreno y llamarme Charmion.
Eiros.‑ ¡Esto no es un sueño!
Charmion.‑ Ya no hay sueños entre nosotros; pero dejemos para después estos misterios. Me alegro de verte dueño de tu razón, y tal como si estuvieras vivo. El velo de la sombra se ha apartado ya de tus ojos. Ten ánimo y nada temas. Los días de sopor que te estaban asignados se han cumplido, y mañana te introduciré ya mismo en las alegrías y las maravillas de tu nueva existencia.
Eiros.‑ Es verdad, el sopor ha pasado. El extraño vértigo y la terrible oscuridad me han abandonado, y ya no oigo ese sonido enloquecedor, turbulento, horrible, semejante a «la voz de muchas aguas». Y sin embargo, Charmion, mis sentidos están perturbados por esta penetrante percepción de lo nuevo.
Charmion.‑ Eso cesará en pocos días, pero comprendo muy bien lo que sientes. Hace ya diez años terrestres que pasé por lo que pasas tú y, sin embargo, su recuerdo no me abandona. Empero ya has sufrido todo el dolor que sufrirás en Aidenn. (El Edén N. Del T.)
Eiros.‑ ¿En Aidenn?
Charmion.‑ En Aidenn.
Eiros.‑¡Oh, Dios! ¡Charmion, apiádate de mí! Me siento agobiado por la majestad de todas las cosas... de lo desconocido de pronto revelado... del Futuro, una conjetura fundida en el augusto y cierto Presente.
Charmion.‑ No te empeñes por ahora en pensar de esa manera. Mañana hablaremos de ello. Tu mente vacila, y encontrará alivio a su agitación en el ejercicio de los simples recuerdos. No mires alrededor, ni hacia adelante; mira hacia atrás. Ardo de ansiedad por conocer los detalles del prodigioso acontecer que te ha traído entre nosotros. Cuéntame. Hablemos de cosas familiares, en el viejo lenguaje familiar del mundo que tan espantosamente ha perecido.
Eiros.‑ ¡Oh,‑ sí, espantosamente! ¡Esto no es un sueño!
Charmion.‑ No hay más sueños. Eiros mío, ¿fui muy llorada?
Eiros.‑ ¿Llorada, Charmion? ¡Oh, cuán llorada! Hasta aquella última hora cernióse sobre tu casa una nube de profunda pena y devota tristeza...
......

¿Necesito pintarte, Charmion, el desencadenado frenesí de la humanidad? Aquella tenuidad del cometa que nos había inspirado previamente una esperanza era ahora la fuente de la más amarga desesperación. En su impalpable, gaseosa naturaleza percibíamos claramente la consumación del Destino. Y entretanto pasó otro día, llevándose con él la última sombra de la Esperanza. Jadeábamos en aquel aire rápidamente modificado. La sangre arterial batía tumultuosamente en sus estrechos canales. Un delirio furioso se había posesionado de todos los hombres y, con los brazos rígidamente tendidos hacia los cielos amenazantes, temblaban y clamaban. Pero el núcleo del destructor llegaba ya a nosotros; aun aquí, en el Aidenn, me estremezco al hablar. Déjame ser breve... breve como la destrucción que nos asoló. Durante un momento vimos una terrible, cárdena luz que penetraba en todas las cosas. Entonces... ¡inclinémonos, Charmion, ante la sublime majestad de Dios el grande!, entonces se alzó un clamoroso y penetrante sonido, tal como si brotara de Su boca, y toda la masa de éter, dentro de la cual existíamos, reventó instantáneamente en algo como una intensa llama roja, cuya insuperable brillantez y abrasante calor no tienen nombre, ni siquiera entre los ángeles del alto cielo del conocimiento puro. Así acabó todo

EDGAR ALLAN POE

Thursday, January 05, 2006

El Amor con la Boca

El llamado tercer sexo se puede presentar de dos formas: con aspecto femenino o masculino. El que tiene rasgos de mujer debe imitar, de ésta, la limpieza del cuerpo, la voz, la gracia, el carácter, la ternura, los temores, la ingenuidad, la incapacidad de aguantar demasiado y el pudor. Cuanto, en general, se hace en la vagina se realiza aquí en la boca, y se llama "amor con la boca". Por esto quien pertenezca al ter­cer sexo intente conseguir el placer que viene de la concien­cia y los medios de subsistencia: busque vivir como una prostituta. De esta manera se comporta quien tiene rasgos de mujer.
El que tiene aspecto masculino, por el contrario, manten­ga escondido su deseo y, si quiere conseguir un amante, es­coja la profesión de masajista. Durante el masaje apriete, casi en un abrazo, los muslos del otro con su cuerpo, y, una vez haya nacido una cierta familiaridad, vaya rnás lejos, tocando la ingle y el pubis. Llegado a este punto, cuando se dé cuenta de que el pene del hombre está excitado, lo mantenga movién­dolo con la mano, y se ría, como reprochándole su lascivia. Si aquél, a pesar de haber mostrado los signos del deseo y dán­dose cuenta de la desviación del otro, no le invita, debe tomar él mismo la iniciativa; si, por el contrario, se lo pide, se opon­ga y consienta tras la insistencia del otro.
Los distintos modos de actuar son ocho, y se deben reali­zar todos: modo moderado, mordisco lateral, presión exter­na, presión interna, beso, toque, chupar el mango y devorar. Después de haber consentido practicar uno, el amante ex­prese deseo de pararse. El otro, una vez conseguido el pri­mero, siga con el que viene después; terminado éste, con el siguiente.
Mientras lo sostiene con la mano, lo acerque a los labios, lo apriete y mueve la boca: éste es el "modo moderado". Lue­go, cubra con la mano la parte superior y apriete de lado con los labios, sin utilizar los dientes; y tranquilice, diciendo «¡Bas­ta así!», es el "mordisco lateral".
Cuando, tras una nueva invitación, aprieta contra los labios bien juntos la parte superior como atrayéndola a sí, y afloja la presión, se tiene la "presión externa". Si, llegado a este pun­to, bajo indicación, lo introduce un poco más, o sea aprieta la parte superior y luego suelta, es la "presión interna".
Cogerlo como un labio, mientras se le sujeta con la mano, es el "beso". Si, hecho esto, se le roza en todas partes y se le toca en la parte de arriba con la punta de la lengua, se tiene el "toque".
Si, llegado hasta aquí [desnudado], por la excitación se in­troduce la mitad y se presiona varias veces muy fuerte, sol­tando [cada vez], se consigue el "chupar el mango". Cuando, siguiendo el deseo del hombre, se lo mete y se lo presiona hasta la conclusión, es el "devorar". Se emitan sonidos y gol­pes a gusto. Éstos son los tipos de amor con la boca.
De esto también se valen mujeres libertinas, sin escrúpu­los, sirvientas y masajistas, algo que se debe evitar, ya que con­tradice las doctrinas y resulta despreciable; pues, si más tarde un hombre se pone en contacto con la boca de éstas, puede sentir repugnancia; es lo que explican los maestros. Para el amante de una prostituta no es pecado, pero hay que evitar­lo, aunque sólo sea por otros motivos; es la opinión de Vatsya­yana.
Por esto los habitantes del Este no se unen con las muje­res que practican el amor con la boca. Los hombres del Ahic­chattra no visitan a las cortesanas, y, si lo hacen, evitan sus besos; mientras que los de Saketa se unen con ellas sin nin­gún reparo. Los hombres de la capital [o sea, de Pataliputra] no se prestan espontáneamente al amor con la boca. Sin em­bargo, en Surasena practican esto sin ningún reparo; efectiva­mente dicen: «¿Quién puede realmente confiar en el carácter, en la pureza, en los principios, en el comportamiento, en la sinceridad o en las palabras de las mujeres?» Ellas, por natura­leza, tienen una mente corrupta. Sin embargo no hay que re­chazarlas, y por esto, según la tradición sagrada, hay que considerarlas puras. Pues se afirma:

"Durante el amamantamiento el ternero es puro, puro
es el perro cuando atrapa la caza;
también el pájaro, cuando hace caer la fruta,
y, en la unión de amor, la boca de la mujer."

Puesto que en esto los hombres de cultura no están de acuerdo, y se puede recurrir a la tradición sagrada, hay que actuar según los usos locales y basándose en el temperamento y los convicciones de cada uno; es la opinión de Vatsyayana. Valgan unas estrofas sobre el particular:

A algunos hombres
les hacen el amor con la boca
incluso jóvenes criados
con relucientes pendientes.

Y pasa también entre hombres elegantes,
que quieren sentirse bien recíprocamente;
cuando tienen confïanza,
se prestan estén favor uno a otro.

Lo mismo que algunos hombres, en realidad,
llevan a cabo esta acción con mujeres,
y que se realiza, debe saberse,
ni más ni menos que como el beso en la boca.

Sin embargo, si, con los cuerpos invertidos,
se unen el uno con el otro,
el hombre y la mujer juntos,
es lo que se llama "el amor como los cuervos".

Por esto las cortesanas dejan
a hombres distinguidos, capaces, generosos, ilustres,
y se enamoran de personas bajas:
esclavos, cuidadores de elefantes y otros parecidos.

Pero no se permita este amor con la boca
al brahmán ilustrado, ni al ministro
encargado de los asuntos del soberano,
ni a quien goza de la confianza de la gente.

No es que, como nos indica el tratado,
esto sea causa suficiente para actuar;
un libro, se entiende, habla de forma general,
los usos, sin embargo, se refieren sólo a lo particular.

En la ciencia médica se conocen muy bien
el sabor, la fuerza, los efectos digestivos
hasta de la carne de perro; ¿quizás por esto
los sabios tienen que comerla?

Hay algunos hombres,
existen determinados países,
incluso momentos
en los que no son inútiles estas prescripciones.

Por esto, después de haber considerado
el lugar, el momento, el uso, el tratado,
e incluso a uno mismo, se pueden realizar
estas prácticas o evitarlas.

Y, dado que se trata de algo secreto
y la mente es voluble,
¿qué persona puede saber
quién, cuándo, qué hace y por qué?



KAMASUTRA
Mallanāga Vātsyāyana

AGUA SEXUAL

Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador rio de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría,
pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas,
empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo,
mas húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor,
un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar,
hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso,
y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estimulos,
habitaciones, ninias
durmiendo con las
manos en el corazón,
sonando con bandidos,
con incendios,
veo barcos,
veo arboles de medula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales
y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores
donde grita una virgen,
veo frazadas y organos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y tambien los orígenes,
y tambien los recuerdos,
como un parpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas
como espigas juntandose.
Yo escucho entre el
disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,con la mitad del alma en el
mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro el mundo.

Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazon enteramente,
veo caer agua sorda,a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a traves de los huesos.
Debajo del agua mansa,esta la mejor corriente.

PABLO NERUDA

JARDINES COLGANTES DE BABILONIA

Sobre los jardines colgantes existe una leyenda, que sitúa la fecha de su construcción cinco siglos antes, a finales del s. XI a. de C. Según esta, es la reina Shammuramat, llamada Semíramis por los griegos, quien construye los jardines. Shammuramat gobierna el imperio asirio como regente de su hijo Adadnirari III, desde la muerte del rey Shamsidad V, y además de construir los jardines colgantes, conquista la India y Egipto. Termina sus días suicidándose a causa del dolor que le produce descubrir una conjura contra ella urdida por su hijo.

DON JUAN TENORIO Y/O CASANOVA??

Aprende a decirle NO a los hombres seductores.

Todas las mujeres tienen un ideal de hombre, aquel que cumple con todas las expectativas: algunas exigen inteligencia, otras que sea protector, él aparece y deslumbra, es buen amante, dulce, sabe qué decir y cuándo decirlo, hipnotiza con su mirada y hace perder el sentido común.

¿Cómo lo hacen?

Muchos de estos hombres aseguran no tener un método para lograr este efecto en las mujeres pero saben que seducen y ponen su energía en hacerlo. En general son hombres inseguros que necesitan muchas conquistas para convencerse de su valor pero no son ingenuos: conocen y su poder y saben usarlo.

Entre el 60 y el 70 por ciento de los hombres alguna vez en su vida han vivido relaciones paralelas. Ellos dicen que no pueden resistir la tentación de seducir pero no se sienten culpables de que ese interés dure tan poco, ellas se quejan porque no pueden resistirse y son defraudadas o abandonadas rápidamente.

Hay algunos para quienes la conquista es un deporte y necesitan conquistar aunque sea con engaños, falsas promesas y mucho trabajo.

¿Seductor mentiroso?

Actualmente la igualdad entre los géneros, aunque no es total, ha avanzado mucho y ya no son necesarias tantas artimañas para lograr los favores de una mujer pero la seducción igual llega y logra generar sentimientos que luego se ven defraudados cuando se descubre que ese joven tan encantador en un pícaro mentiroso.
El avance masculino en el interés por su aspecto, por su físico hace que podamos hablar de hombres fatales cuando antes sólo eran las mujeres las ''fatales''.

Igualmente hay que ser cuidadosos con los hombres que aparecen mágicamente y son: apasionados, hacen lindos regalos, cumplen con todo lo que esperan de ellos y, duran poco.

Un relato nos cuenta: ''Ponía tanto amor en todo, en las miradas, en su intención por darme gusto, que yo creía que estaba enamorado, pero un día desapareció y sufrí mucho, todo era como un mal sueño. Me costó recuperarme y volver a creer...''

Y esto es real, cuesta recuperarse del engaño y olvidar los momentos felices con estos señores que necesitan siempre algo nuevo para sentir el vértigo de la conquista.
Seductor después de la decepción

Es muy probable que estos hombres hayan sufrido decepciones en su pasado y necesitan defraudar a las mujeres como una manera de cobrarse la deuda pero también es cierto que temen el compromiso y necesitan ayuda terapéutica, las mujeres en tanto deben ser cautelosas de no caer en sus redes y no creer en el ''príncipe azul'' y tomar en cuenta hechos y no palabras.

10 FORMAS DE ECHAR A PERDER UNA RELACIÓN AMOROSA

-Asumir que la persona es su compañero del alma apenas la conoce: Busque señales de que el destino hizo que estén juntos y muéstrese sorprendido por las correlaciones en sus vidas.

-Olvidarse de su vida, de sus amigos, del cuidado de uno mismo: ¿Cuándo usted tiene un alma gemela para qué necesita una vida fuera de esa relación?

-Revele todo, y testee a su compañero/a con sus peores comportamientos: Deje salir todo afuera. Después de eso si realmente es su alma gemela, lo va a amar sin importarle nada.

-Tener sexo enseguida: Si fueron hechos para estar juntos por mucho tiempo, no habría problema en comenzar la diversión rápidamente.

-Ignore cualquier cosa en que no concuerden acerca de sus estilos de vida, valores y creencias: El amor verdadero puede conquistar tales diferencias insignificantes.

-Hágalo/la partícipe de sus dramas: Trabajo, familia, crisis emocionales, son una buena manera para establecer una relación y ver si fueron hechos para estar juntos.

-Pasen todo el tiempo posible juntos: Cuando el amor es verdadero, usted no puede perderlo de vista, ni dejar de pensar en él.

-Ignore cualquier comportamiento que cruce los límites o lastime sus sentimientos: Es amor verdadero, entonces está bien.

-Prodigue una cantidad enorme de atención a su pareja o espere que esa atención sea puesta en usted: ¿Cómo actuaría usted de otra manera si acaba de encontrar a su alma gemela?

-Empuje la relación y exija ir cada vez más en profundidad, sin importar el punto en que se encuentre su pareja emocionalmente: Usted tiene el derecho de que la relación sea como usted soñó y su pareja le debe eso.

ALTER EGO FÍLMICO

...."Los perros poseen dueños; los gatos, esclavos". "Gatúbela es indomable, no sigue las reglas de nadie y establece sus propios códigos para hacer justicia. Es una gata. Se maneja con total independencia, es sensual en sus movimientos y no guarda fidelidad alguna. Creo que, en todos los sentidos, los gatos representan en el mundo animal al verdadero espíritu de la mujer".

Halle Berry

Tuesday, January 03, 2006

John George Haigh, "El Vampiro de Londres"

En algunos casos, los sueños son capaces de condicionar un comportamiento hasta alcanzar extremos inimaginables, sobre todo si la persona afectada tiene una mente fría y un corazón débil, como puede ser el caso de un criminal.
John siempre había tenido un sueño que lo venía obsesionando desde muy pequeño, una pesadilla muy extraña: se veía en un campo repleto de crucifijos que lentamente se iban transformando a su paso en árboles sin hojas con largas ramas por las que caían gotas de rocío. Al aproximarse a los árboles, podía ver como las gotas que cubrían las ramas no eran agua... eran sangre. Los árboles comenzaban a retorcerse como si sufrieran un tormentoso daño y la sangre brotaba de los troncos, mientras una silueta borrosa que portaba una copa recogía el líquido rojo. Luego, una vez llena se le acercaba y se la ofrecía ordenándole beberla.
John se sentía completamente indefenso ante la situación. No era capaz de mover un solo músculo y quería librarse de la pesadilla. El ser, le dice que la única manera de librarse de él, es matar, para así saciar su verdadera sed.
La cruel pesadilla le estaba destrozando los nervios y cada vez se sentía menos dueño de sus actos. El quería ser libre, no volver a soñar... y terminó asumiendo que para hacerse libre tenía que hacerla real.
En 1949, Haigh vivía en una confortable pensión londinense, pasando casi desapercibido por los demás locatarios. Su aspecto físico, moreno, corpulento y muy bien parecido, además de una agradable sonrisa, hacía que todas las mujeres se fijaran en él. Les había hecho creer que era el dueño de una fábrica metalúrgica, por lo que además lo respetaban y eso le agradaba.
Pero las cosas no le iban muy bien. Apenas tenía dinero y la dueña de la pensión le había llamado varias veces la atención. Por si fuera poco, esos terribles sueños no dejaban de acosarle.
Olivia Durand-Deacon era una de las elegantes viudas de mucho dinero que se sentían interesadas por él, pero más que por su físico, por la actividad que le habían dicho que ejercía: agente comercial. La señora quería que le sirviese de intermediario para llevar a cabo un negocio de uñas artificiales. Cuando se hacen amigos, le enseña una muestra de unas uñas hechas de papel, preguntándole si creía que podían tener éxito comercial. El hombre promete interceder por ella ante un posible negocio y citarla con otro agente comercial. Cuatro días después la condujo a Crowley con el fin de discutir la fabricación de las uñas artificiales haciéndole creer que la cita tenía lugar allí. Quedaron en el pueblo, en dónde la recogería para ir a la fábrica.
Antes de la cita, compró un tonel de acero diseñado para resistir la corrosión de los ácidos, luego 153 litros de ácido sulfúrico, y lo hizo enviar a un almacén abandonado en Crowley.
En realidad a donde conduciría a Olivia no sería a la fábrica, sino a unos almacenes semiabandonados para el depósito de mercancías. La mujer nunca hubiese imaginado que un hombre tan correcto tenía la extraña especialidad de disolver a sus amistades en ácido sulfúrico.
Al día siguiente todo el mundo preguntaba preocupado por Olivia, la mujer no tenía por costumbre pasar noches fuera de la pensión y, mejor dicho, nunca; pero en esta ocasión, no había dado "señales de vida".
Haigh respondía con aire sorprendido que no había acudido a la cita, que tras esperarla durante una hora se había ido sin verla. Y como seguía sin aparecer, se ofreció junto a otros pensionistas para ir a la policía a denunciar la desaparición de la viuda.
Tuvo que hacer dos largas declaraciones en la comisaría, no mostrándose reticente o nervioso y siempre afirmando que la viuda no había acudido a la cita. No tenía nada que temer, pues pensaba que las precauciones que había tomado lo pondrían al abrigo de toda sospecha.
Pero el escepticismo y las sospechas del comisario de policía lo llevaron por otras pistas. Por el hecho de que no acababa de gustarle el hombre y dejándose guiar por la intuición, decidió llevar a cabo una serie de investigaciones rutinarias que le ayudaron a descubrir algunos cabos sueltos que Haigh no había tenido en cuenta: tenía antecedentes penales por estafa y robo, además de que se descubrió que no era el tal jefe de la empresa que decía, pues terminaron localizando al verdadero jefe, y declaró que sólo le contrataba de vez en vez como representante.
En los almacenes, los policías encontraron tres bombonas de ácido sulfúrico, además de un delantal, unos guantes de caucho y un revólver que recientemente había disparado una bala. También hallaron otras pruebas macabras, como huellas de sangre en la pared y el delantal, un charco de grasa en un bidón vacío de ácido, y para colmo de sospechas, el recibo de una tintorería por un abrigo de astracán.
Expertos analistas de Scotland Yard analizaron cuidadosamente los restos de grasa y dos partes casi intactas de una dentadura, que finalmente fueron identificadas por el dentista de la mujer.
Haigh mantenía su disfraz de inocencia respondiendo amablemente a cada
interrogatorio, aunque la policía de Scotland Yard sabía que mentía en sus declaraciones y que todas las pistas halladas le apuntaban como el asesino. Pero al darse cuenta que no podía seguir ocultando el crimen por mucho más tiempo, termina haciendo unas siniestras declaraciones:
"Si le confesara la verdad no me creería, es demasiado extraño. Pero se la voy a confesar. La señora Durand no existe. Ustedes no encontrarán jamás ningún resto de ella ya que la disolví en el ácido, ¿cómo podrán probar entonces que he cometido un crimen si no existe cadáver? Le disparé a la cabeza mientras estaba mirando unas hojas de papel para confeccionar sus uñas postizas, después fui por un vaso y le hice un corte con mi navaja en la garganta. Llené el vaso de sangre y me lo bebí hasta saciar mi sed. Luego introduje el cuerpo en el tonel llenándolo después de ácido sulfúrico concentrado Después me fui a tomar una taza de té. Al día siguiente el cuerpo se había disuelto por completo, vacié el tonel y lo dejé en el patio".
Lo que Haigh no sabía era que la policía londinense, en un minucioso trabajo de investigación, sí había encontrado restos del cadáver y lo habían incluso identificado.
Después de su detención y confesión, la policía sospechó de otros cinco crímenes acaecidos un año antes en similares condiciones. Finalmente también se declaró culpable de esos crímenes, alegando además que a todas las víctimas les había bebido la sangre.
En el juicio, su abogado defensor intentó utilizar la pesadilla del hombre y el acto de vampirismo como recurso, queriéndolo hacer pasar por demente que se veía obligado a matar por una obsesiva ilusión vampírica, pero no dio resultado. Si bien los psiquiatras reconocieron sus rasgos paranoides como síntoma precursor de una aberración mental que le acarreaba una alteración completa de la personalidad, trastornándole el carácter y la conducta, el hombre había explotado económicamente a sus víctimas, bien vendiendo objetos que robaba o adueñándose de bienes u otorgándose falsos poderes.
Para los jueces se trataba de algo más que de una mente enferma que bebía la sangre de sus víctimas; era un personaje frío y calculador que premeditaba sus crímenes y actos, fingiendo una locura que lo convertiría en irresponsable ante la ley.
Finalmente es sentenciado a la pena de muerte, a la que el acusado ni siquiera apela; es ahorcado en la prisión el 6 de agosto de 1949.

Por: Margarita Bernal
Fuente: Archivo del Crimen

AFORISMOS MISÓGINOS

-Afortunadamente las putas nos resarcen de las putadas que nos hacen las mujeres decentes.
-Hay mujeres que piensan que hacer el amor es dejar que una aplanadora les pase por encima.
-Existen honestas profesionales del sexo y deshonestas profesionales del amor.
-Las monjas y las prostitutas son las únicas mujeres capaces de hacer ese acto heroico que consiste en renunciar al amor individual.
-Las mujeres y la madera de teca tienen la misma dureza, aunque la teca es más transparente.
-En el amor, todo lo que los hombres tienen de irresponsables las mujeres lo tienen de calculadoras.
-La única manera de soportar a una mujer es amándola.
-El enamoramiento es un estado de ofuscación que nos impide ver que la mujer amada es exactamente igual a todas las demás.
-¿Es el amor una fuga incontrolable de vanidad?

FUENTE:
http://www.trazegnies.arrakis.es/afotamaral.html#misoginos

PASIONES DE AUSENTE ENAMORADO

Este amor, que yo alimento
de mi propio corazón,
no nace de inclinación
sino de conocimiento.
Que amor de cosa tan bella,
y gracia que es infinita,
si es elección, me acredita;
si no, acredita mi estrella.
Y, ¿qué deidad me pudiera
inclinar a que te amara,
que ese poder no tomara
para sí, si le tuviera?
Corrido, señora, escribo
en el estado presente,
de que estando de ti ausente,
aún parezca que estoy vivo.
Pues ya en mi pena y pasión,
dulce Tirsi, tengo hechas
de las plumas de tus flechas
las alas del corazón.
Y sin poder consolarme,
ausente y amando firme,
más hago yo en no morirme
que hará el dolor en matarme.
Tanto he llegado a quererte,
que siento igual pena en mí
del ver, no viéndote a ti,
que adorándote, no verte,
si bien recelo, señora,
que a este amor serás infiel,
pues ser hermosa y cruel
te pronostica traidora.
Pero traiciones dichosas
serán, Tirsi, para mí,
por ver dos caras en ti,
que han de ser por fuerza hermosas.
Y advierte, que en mi pasión
se puede tener por cierto
que es decir ausente, y muerto,
dos veces una razón.

FUENTE: Redondillas y Pareados de Quevedo

EL NIÑO QUE NOS HABITA




"Desde adentro, desde adentro,
Desde el fondo de un abismo,
Viene corriendo a mi encuentro,
Un niño que soy yo mismo...”

OSCAR ALFARO

Malleus Maleficarum


"....los castigos son de cuatro tipos: beneficiosos, dañosos, infligidos por brujería y naturales. Los castigos beneficiosos se infligen por el ministerio de los ángeles buenos, tal como los dañosos provienen de los espíritus malignos. Moisés azotó a Egipto con diez plagas mediante la intervención de los ángeles buenos, y los magos sólo pudieron cumplir tres de estos milagros con la ayuda del demonio. Y la peste que cayó sobre el pueblo durante tres días, por el pecado de David, que hizo el recuento de la población, y los 72.000 hombres muertos en una, noche en el ejército de Senaquerib, fueron milagros realizados por los ángeles de Dios, es decir, por ángeles buenos, temerosos de Dios, y que sabían que cumplían con Sus órdenes. Pero el daño destructivo se lleva a cabo por medio de los ángeles malos, por cuyas manos fueron atacados muchas veces los hijos de Israel, en el desierto. Y los daños que son sencillamente malos y nada más, las provoca el demonio, quien trabaja por intermedio de hechiceros y brujas. También hay daños naturales, que de alguna manera dependen de la conjunción dé los cuerpos celestes, tales coma la escasez, la sequía, las tempestades y parecidos efectos de la naturaleza. Resulta evidente que hay una enorme diferencia entre todas estas causas, circunstancias y acontecimientos...."

HEINRICH KRAMER - JACOBUS SPRENGER

Monday, January 02, 2006

MALLEUS MALEFICARUM

El Documento oficial de Aprobación del Tratado Malleus Maleficarum, y las firmas de los Doctores de la Honorabilísima Universidad de Colonia, debidamente asentadas y registradas como documento público y declaración.
En nombre de nuestro Señor Jesucristo, Amén. Sepan todos los hombres por las presentes, que puedan leer, ver o conocer el tenor de este documento oficial y público, que en el Año de Nuestro Señor, 1487, un sábado, el decimonoveno día del mes de mayo, a la quinta hora después del mediodía, aproximadamente, en el afeo tercero del Pontificado de Nuestro Santísimo Padre y Señor, el Señor Inocencio, Papa por providencia divina, octavo de ese nombre, en mi real y concreta presencia, Amold Kolich, notario público, y en presencia de los testigos cuyos nombres más abajo figuran, y que fueron reunidos y en especial convocados para este fin, el Venerable y Reverendísimo Padre Heinrich Kramer, Profesor de Teología Sagrada, de la Orden de los Predicadores, Inquisidor de la depravación herética en forma directa y delegado para ello por la Santa Sede, ¡tinto con el Venerable y Reverendísimo Padre Jacobus Sprenger, Profesor de Teología Sagrada y Prior del Convento Dominico de Colonia, en especial designado como colega del ya citado Padre Heinrsch Kramer, en nombre de sí mismo y de su mencionado colega nos hizo saber y declaró que el Supremo Pontífice que ahora reina por fortuna, el señor Inocencio, Papa, como se expuso más arriba, ordenó y otorgó por Bula debidamente sellada y firmada, a los mencionados Inquisidores Heinrich y Jacobus, miembros de la Orden de Predicadores y Profesores de Teología Sagrada, por Su Suprema Autoridad Apostólica, el poder de investigar e inquirir en todas las herejías, y más en especial en la herejía de las brujas, abominación que medra y se fortalece en nuestros desdichados tiempos, y les pidió que ejecutaran con diligencia este deber en las cinco arquidiócesis de las cinco Iglesias Metropolitanas, es decir, Maguncia, Colonia, Tréveris, Salzburgo y Bremen, y les concede toda facultad de juzgar y proceder contra tales, aun con el poder de dar muerte a los malhechores, según el tenor de la Bula apostólica, que tienen y poseen, y exhibieron ante nosotros, documento que está completo, entero, intacto, y en modo alguno lacerado o perjudicado; in fine cuya integridad se encuentra por encima de toda sospecha. Y el tenor de la mencionada bula comienza así: "Inocencio, obispo, Siervo de los siervos de Dios, para eterna memoria. Nos anhelamos con la más profunda ansiedad, tal como lo requiere Nuestro apostolado, que la Fe Católica crezca y florezca por doquier, en especial en este Nuestro día...", y termina así: "Dado en Roma, en San Pedro, el 9 de diciembre del Año de la Encarnación de Nuestro Señor un mil y cuatrocientos y cuarenta y ocho; en el primer Afeo de Nuestro Pontificado".
En tanto que algunos encargados de almas y predicadores de la palabra de Dios han tenido la audacia de afirmar y declarar en público, en discursos desde el púlpito, sí, y en sermones al pueblo, que no existen los brujos, o que esos desdichados en manera alguna molestan o dañan a los humanos o a los animales, y ha ocurrido que como resultado de tales sermones, que deben ser muy reprobados y condenados, el poder del brazo secular haya sido detenido y obstaculizado en el castigo de tales ofensores, y ello resultó ser una gran fuente de estímulo para quienes siguen la horrenda herejía de la brujería, y acrecentó y aumentó sus huestes en notable medida, por lo tanto, los mencionados Inquisidores, que con toda el alma y energía desean poner fin a tales abominaciones y contrarrestar tales peligros, con muchos estudios, investigaciones y trabajos han compilado y compuesto cierto Tratado en el cual usaron sus mejores esfuerzos en beneficio de la integridad de la Fe Católica, para rechazar y refutar la ignorancia de quienes se atreven a predicar tan groseros errores, y se han tomado además grandes trabajos para exponer las formas legales y correctas en que estas brujas pestilentes pueden ser llevadas a juicio, sentenciadas y condenadas, según el tenor de la precedente Bula y las reglamentaciones de la ley canónica. Pero como es muy correcto y en todo sentido razonable que esta buena obra que elaboraron en beneficio común de todos nosotros sea sancionada y confirmada por la aprobación unánime de los Reverendos Doctores de la Universidad. no sea que por alguna mala casualidad, hombres mal intencionados e ignorantes supongan que los mencionados Rectores de la Facultad y los Profesores de la Orden de los Predicadores no coinciden en un todo, en su opinión, con estos asuntos, los autores de dicho Tratado, escrito con exactitud tal como se lo imprimirá en caracteres claros, de modo que cuando esté así impreso pueda ser recomendado y honorablemente aprobado por las buenas opiniones registradas y el juicio maduro de muchos eruditos Doctores, entregaron y presentaron ante la Honorabilísima Universidad de Colonia, es decir, ante ciertos Profesores de Teología Sagrada, a quienes se encarga y pide que actúen como representantes de la Honorabilísima Universidad, el mencionado Tratado para que lo estudien, examinen y analicen de modo que si se encontraran puntos que puedan parecer de alguna manera dudosos o en desacuerdo con las enseñanzas de la Fe Católica, esos puntos puedan ser corregidos y enmendados por el juicio de los sabios Doctores quienes además aprobarán y elogiarán oficialmente todo lo que contenga el Tratado, que convenga a las enseñanzas de la Fe católica. Y en consonancia, esto se hizo tal como se ha expuesto.
En primer lugar, el honrado señor Lamberlos de Monte por so propia mano suscribió su juicio y opinión tal como sigue: "Yo, Lamberlos de Monte profesor (aunque indigno) de Teología Sagrada, y en este momento decano de la facultad de Teología Sagrada de la Universidad de Colonia, declaro con solemnidad, y confirmo ésta, mi declaración, por mi propia mano, que he leído y con diligencia examinado y considerado este Tratado, y que, en mi humilde juicio las dos partes nada contienen que sea en manera alguna contrario a las doctrinas de la filosofía, o contrario a la verdad de la Santa Fe Católica y Apostólica, _o contrario a las opiniones de los doctores cuyos escritos son aprobados y permitidos por la Santa Iglesia. Y dadas las importantísimas y saludables materias que contiene este Tratado, que, aunque sólo fuese por la honorable condición, sabiduría y buenos oficios de estos dignísimos y honrados Inquisidores, podría muy bien ser considerado útil y necesario, es preciso ejercer todos los cuidados diligentes para que este Tratado se distribuya con amplitud entre los hombres sabios y henchidos de celo, para que con ello cuenten con la ventaja de tantas y tan bien consideradas orientaciones para el exterminio de las brujas, y que también se ponga en manos de todos los rectores de iglesias, en especial de quienes son hombres honrados, activos y temerosos de Dios, que por la lectura se vean estimulados a despertar en todos los corazones el odio contra la pestilente herejía de las brujas y sus sucias artes, de modo que todos los hombres buenos se vean prevenidos y salvaguardados, y se pueda descubrir y castigar a los malhechores, para que a la plena luz del día la merced y la bendición caigan sobre los rectos y se haga justicia con quienes hacen el mal, y así, en todas las cosas, se glorifique a Dios, a Quien vayan todos los honores, alabanzas y gloria".
Luego el Venerable Maestro Jacobus de Stralen, con su propia mano redactó su juicio y ponderada opinión: "Yo, Jacobus de Stralen, Profesor de Teología Sagrada, después de haber leído con diligencia el mencionado Tratado, declaro que en mi opinión es en todo y por completo coincidente con el juicio expuesto por nuestro Venerable Maestro Lambertus de Monte, Decano de Teología Sagrada, como escribe más arriba, y ello lo atestiguo y confirmo en mi propia firma, para gloria de Dios".
De la misma manera, el Honorable maestro Andreas de Oclisenfurt escribió por su propia mano lo siguiente: "Del mismo modo, yo Andreas de Ochsenfurt, Profesor Suplente de Teología Sagrada, dejo registrado que mi opinión ponderada sobre las materias que contiene el mencionado Tratado coinciden del todo y por completo con el juicio escrito más arriba, y para verdad de esto doy testimonio con mi firma".
Y luego, en la misma forma, el honorable Maestro Tomás de Scotia firmó de su puño y letra, y siguió: "Yo, Tomás de Scotia, Doctor de Teología Sagrada (aunque indigno de ello), me manifiesto de pleno acuerdo con todo lo que escribieron nuestros Venerables Maestros respecto de las materias que contiene el mencionado Tratado, que también examiné y estudié con cuidado, y en confirmación de esto lo atestiguo con mi firma escrita por mi propia mano'.
Aquí sigue la segunda firma con respecto a los discursos que fueron pronunciados desde el púlpito por predicadores ignorantes e indignos. Y en primer lugar parece conveniente exponer los siguientes artículos:
Artículo primero: los Maestros de Teología Sagrada que firman abajo elogian a los Inquisidores de la depravación herética, quienes, según los Cánones, han sido enviados como delegados por la autoridad suprema de la Sede Apostólica, y con humildad los exhortan a cumplir con su exaltada tarea con todo celo e industria.
Artículo segundo: la doctrina de que la brujería puede ejercerse por Permiso Divino, debido a la colaboración del demonio con hechiceros o brujas, no es contraria a la Fe Católica, sino en todo sentido coincidente con las enseñanzas de las Sagradas Escrituras; más aun, según las opiniones de los Doctores de la Iglesia, es una creencia que puede sostenerse con seguridad y mantenerse con firmeza.
Artículo tercero: por lo tanto es un grave error predicar que la brujería no puede existir, y quienes en público predican este vil error, obstaculizan de manera notable la santa obra de los Inquisidores, para gran perjuicio de la seguridad de muchas almas. No es conveniente que los secretos de magia que a menudo se revelan a los Inquisidores sean conocidos por todos en forma indiscriminada.
Ultimo artículo: debe exhortarse a todos los príncipes y católicos piadosos a que usen siempre sus mejores esfuerzos para ayudar a los Inquisidores en su buena obra de defensa de la Fe Católica. _
Por lo tanto, estos Doctores de la mencionada Facultad de Teología, que ya firmaron antes y que también firmaron abajo, agregan sus firmas a estos artículos, tal como yo, Arnold Kolich. notario público, que agrego mi nombre abajo, lo conocí por la información jurada de Johann Vörde de Mechlin, hombre bueno y veraz, Bedel jurado de la Honorabilísima Universidad de Colonia, quien me declaró esto bajo juramento, y que (pues su letra, tal como aparece en las firmas de arriba y de abajo me son bien conocidas) yo mismo expongo como sigue: "Yo, Lambertus de Monte, Profesor de Teología Sagrada, Decano de la Facultad, declaro con firmeza y apruebo por entero que mantengo los artículos aquí expues tos, y de cuya verdad doy testimonio con mi firma escrita por mi propia mano. Yo, Jacobus de Stralen, Profesor de Teología Sagrada, del mismo modo mantengo y en todo sentido apruebo, las artículos expuestos más arriba, en prueba de lo cual doy testimonio agregando mi firma con mi propia mano. Yo, Udalricus Kriduiss von Esslingen, Profesor de Teología Sagrada, también mantengo y por completo apruebo los artículos antes expuestos y de cuya verdad doy fe agregando mi firma con mi propia mano. Yo, Conradus von Campen, Profesor Ordinario de Teología Sagrada, declaro que asiento y estoy en entero de acuerdo con el juicio de los profesores superiores. Yo, Cornelius de Breda, profesor suplente, mantengo y apruebo por completo los artículos expuestos más arriba, en prueba de lo cual doy testimonio agregando mi firma con mi propia mano. Yo, Tomás de Seotia, profesor de Teología sagrada (aunque indigno), estoy en todo sentido de acuerdo, mantengo y apruebo la opinión de los Venerables Profesores que firmaron arriba, y en prueba de ello agrego mi nombre por mi propia mano. Yo, Theoderish der Bummel, profesor suplente de Teología Sagrada, convengo por entero con lo que escribieron arriba los honorables maestros que firmaron sus nombres, y en prueba de ello lo atestiguo con mi firma escrita por mi propia mano. En confirmación de los artículos precedentes, declaro que soy de la misma y plena opinión que los precedentes y honorabilísimos maestros y profesores, yo, Andreas de Ochsenfurt profesor de la facultad de Teología Sagrada, miembro inferior de la junta de Teólogos de la Honorabilísima Universidad de Colonid'.
Por último, el antedicho Venerable y Reverendísimo Padre Heinrich Kramer, Inquisidor, poseía y nos mostró obra carta, escrita con claridad en pergamino virgen, concedida y otorgada por el Serenísimo y Noble monarca, Rey de los romanos, cuyo pergamino ostentaba su propio sello oficial real, rojo, impreso sobre un fondo de cera azul, cuyo sello estaba suspendido y colgado del final del dicho pergamino, y estaba completo y entero, intacto, no cancelado ni sospechoso, en modo alguno lacerado
o perjudicado, y por el tenor de las presentes el muy encumbrado señor, el mencionado y noble Rey de los Romanos, para que, en beneficio de nuestra Santa Fe, estos asuntos puedan ser despachados con la mayor rapidez y facilidad, en su real condición de rey muy Cristiano, deseó y desea que la misma Bula Apostólica, de la cual hemos hablado arriba, sea en todo sentido respetada, honrada y defendida, y puestas en vigor las cláusulas allí establecidas, y toma a los Inquisidores por completo bajo su augusta protección, y ordena y exige a todos y cada uno de los súbditos del Imperio Romano que muestren a los dichos Inquisidores todo el favor posible y les concedan toda la ayuda de que necesiten en cumplimiento de su misión, y que presten a los Inquisidores toda la colaboración según las cláusulas que más plenamente se encuentran contenidas y expuestas en dicha carta. Y la mencionada carta emitida por el rey comienza así y termina así, como se expone por orden, a continuación: "Maximiliano, por Favor Divino y Gracia de Dios, Augustísimo Rey de los Romanos, archiduque de Austria, duque de Burgundia, de Lorena, de Brabante, de Limburgo, de Luxemburgo y de Celderlandia, conde de Flandes . . ."; y termina así: "Dado en nuestra buena ciudad de Bruselas. por nuestra propia mano y sello, en el sexto día de noviembre, en el año de Nuestro Señor un mil cuatrocientos ochenta y seis, en el primer año de nuestro reinado". Por lo cual, respecto de todo lo que se expuso y estableció más arriba, el mencionado Venerable y Reverendísimo Padre Heinrich, inquisidor, en su nombre y los de sus mencionados colegas, me pidió a mí, notario público, cuyo nombre está escrito arriba y firmado abajo, que cada documento y todos ellos fuesen redactados en forma oficial y elaborados en la forma de instrumento o instrumentos públicos, y ello se hizo en Colonia, en la casa y vivienda del mencionado Venerable Maestro Lambertus de Monte, cuya casa se encuentra situada dentro de las inmunidades de la Iglesia de San Andrés, de Colonia, en la habitación en que el mismo Maestro Lambertus realiza sus estudios y despacha sus asuntos, en el año de Nuestro Señor, en el mes, en el día, a la hora y durante el Pontificado, todo lo cual se expuso más arriba, encontrándose presentes allí, en ese momento, el mencionado Maestro Lambertus y el Bedel ]ohann, así como también Nicolas Cuper van Venroid, notario jurado de la Venerable Curia de Colonia, y Christian Wintzen von Eusskirchen, empleado de la diócesis de Colonia, ambos hombres buenos y dignos, quienes atestiguan que este pedido se hizo y concedió de manera formal.
Y yo, Arnold Kolich van Eusskirchen, empleado de la diócesis de Colonia, notario jurado, también estuve presente mientras los hechos anteriores se ejecutaron y desarrollaban, y de ello doy prueba con los mencionados testigos; y en consonancia con lo que vi y con lo que, como más arriba digo, escuché en el testimonio jurado del mencionado Bedel, hombre bueno y digno, he escrito de mi puño y letra y sellado el presente instrumento público, que he firmado y hecho publicar, desde que lo redacté en esta forma oficial para su publicación, y porque así se me pidió y solicitó, lo firmé y sellé de acuerdo con la manera solicitada, con mi propio nombre y mi propio sello, para que pueda ser aprobado oficialmente y constituya un testimonio y prueba suficientes y legales de que todos y cada uno están aquí contenidos, expuestos y ordenados.
O bien la incapacidad sigue a la consumación de un matrimonio, y entonces no disuelve sus vínculos. Los Doctores señalen muchas cosas más en este sentido, en varios escritos en que tratan de la obstrucción debida a la brujería; pero como no son pertinentes para esta investigación, las omitimos.
Pero algunos podrán encontrar difícil entender cómo puede obstruirse esta función respecto de una mujer y no de otra. San Buenaventura responde que esto puede ser porque una bruja convenció al demonio que así lo hiciera respecto de una mujer, o porque Dios no permite que la obstrucción se aplique, salvo en el caso de esa mujer en especial. El juicio de Dios en este asunto es un misterio, como en el caso de la esposa de Tobías. Pero lo que ya se dijo muestra con claridad de qué manera provoca el demonio esa incapacidad Y San Buenaventura dice que obstruye la función procreadora, no en términos intrínsecos, dañando el órgano, sino en forma extrínseca, impidiendo su uso; y es un impedimento artificial, no natural; y por lo tanto puede hacer que se aplique a una, mujer y no a otra. O bien anula. todo deseo hacia una u otra mujer; y esto lo hace por su propio poder, o por medio de alguna hierba o piedra, o alguna criatura oculta. Y en este sentido coincide en lo sustancial con Pedro de Paludes.
El remedio eclesiástico en el tribunal de Dios se establece en el Canon, donde dice: si con el permiso del justo y secreto juicio de Dios, mediante las artes de hechiceras y brujas, y la preparación del demonio, los hombres son hechizados en su función procreadora debe instárselos a que hagan plena confesión ante Dios y Su sacerdote, de todos sus pecados, con corazón contrito y espíritu humilde; y a dar satisfacción a Dios con muchas lágrimas y grandes ofrendas y rezos y ayunos.
De estas palabras resulta claro que tales afecciones sólo se deben al pecado, y sólo ocurren en quienes no viven en estado de gracia. Luego dice cómo los ministros de la iglesia pueden efectuar una cura por medio de exorcismos y otras protecciones y curaciones que proporciona la iglesia. De este modo, con la ayuda de Dios, Abrahán curó con sus oraciones a Abimelech y su casa. En conclusión, podemos decir que existen cinco remedios que se pueden aplicar en forma lícita a quienes se encuentran hechizados de ese modo, a saber: una peregrinación a algún altar santo y venerable; la verdadera confesión de los pecados, con contrición; el uso abundante de la Señal de la Cruz y de devotas oraciones; exorcismos lícitos por medio de palabras solemnes, cuya naturaleza se explicará más adelante; y por último, puede lograrse un remedio abordando con prudencia a la bruja, como se mostró en el caso del conde que durante tres años no pudo cohabitar carnalmente con una virgen con la cual había casado.

"CARTA OFICIAL DE APROBACIÓN DEL MALLEUS MALEFICARUM, DE LA FACULTAD DE TEOLOGÍA DE LA HONORABLE UNIVERSIDAD DE COLONIA"

HEINRICH KRAMER - JACOBUS SPRENGER



LOS GOZOS DE LOS ELEGIDOS

Iba un guardia de corps, lector amado,
a más de media noche, apresurado
a su cuartel y, al revolver la esquina
de la calle vecina,
oyó que de una casa ceceaban
y que, abriendo la puerta, le llamaban.

Determinó acercarse
porque era voz de femenil persona
la que el lance ocasiona,
y sin dudar, a tiento,
de uno en otro aposento,
callado y sin candil, dejó guiarse
hasta que, al parecer, llegó la dama
donde estaba la cama
y le dijo: -Desnúdate, bien mío,
y acostémonos pronto, que hace frío.

El guardia la obedece
metiéndose en el lecho que le ofrece,
cuyo calor benéfico al momento
le templa el instrumento,
y mucho más sintiendo los abrazos
con que en amantes lazos
la dama que le entona
expresiva y traviesa le aprisiona.

Entonces, atrevido,
intentó la camisa remangarla
y rijoso montarla;
más quedó sorprendido
al ver que ella obstinada resistía
la amorosa porfía,
y que, si la dejaba,
también de su abandono se quejaba,
hasta que al fin salió de confusiones
oyendo de la dama estas razones:

-¿Cómo te has olvidado
de modo con que habemos disfrutado
siempre de los placeres celestiales?
¿Los deleites carnales
pudiera yo gustar inicuamente
cuando mi confesor honestamente
sabes que me ha instruido
de cómo gozar debe el elegido
sin que sea pecado?
¡Pues bien que te has holgado
conmigo en ocasiones
sin faltar a tan puras instrucciones!

El guardia, deseando le instruyera
en lo que eran caricias celestiales,
dejó que dispusiera
la dama de sus partes naturales;
y halló que su pureza consistía
en que el varonil miembro introducía
dentro de su natura
por cierta industriosísima abertura
que, sin que la camisa se levante,
daba paso bastante,
-como agujero para frailes hecho-
a cualquier recio miembro de provecho.

Con tal púdico modo
logró meter el guardia el suyo todo,
gozando a la mujer más cosquillosa
y a la más santamente lujuriosa.

Mientras los empujones,
ella usaba de raras expresiones,
diciendo: -¡Ay, gloria pura!
¡Oh celestial ventura!
¡Deleites de mi amor apetecidos!
¡Ay, goces de los fieles elegidos!

El guardia, que la oía
y a su pesar la risa contenía,
dijo: -Por fin, señora,
no he malgastado el tiempo, pues ahora
me son ya conocidos
los goces de los fieles elegidos.

Al escuchar la dama estas razones,
desconoció la voz que las decía;
mas, como en los postreros apretones
entorpecer la acción no convenía,
exclamó: -¡Ay, qué vergüenza! ¡Un hombre extraño....!
¡No te pares...! ¿Se ha visto tal engaño...?
¡Angel del paraíso....! ¡Qué placeres....!
¡Ay, métemelo bien, seas quien fueres!