Thursday, June 29, 2006

A una Flor ....dedicado a la niña pétalo de rosa


Cuando tu broche apenas se entreabría
Para aspirar la dicha y el contento
¿Te doblas ya y cansada y sin aliento,
Te entregas al dolor y a la agonía?.

¿No ves, acaso, que esa sombra impía
Que ennegrece el azul del firmamento
Nube es tan sólo que al soplar el viento,
Te dejará de nuevo ver el día?...

¡Resucita y levántate!... Aún no llega
La hora de que en el fondo de tu broche
Des cabida al pesar que te doblega.

Injusto para el sol es tu reproche,
Que esa sombra que pasa y que te ciega,
Es una sombra, pero aún no es la noche

Manuel Acuna
(1849-1873)

Monday, June 26, 2006

LOTO DORADO


Una vez, un hombre llamado Lin Chih-yang viajó de la China antigua a un territorio conocido como el Reino de las Mujeres. Esta era una tierra en donde las mujeres se comportaban como hombres y los hombres, como mujeres. Lin pronto fue elegido por la gobernante del reino para que fuera una “mujer de la corte”. La gobernante planeaba darle al forastero la apariencia de una mujer –incluyendo vendarle los pies, dolorosa práctica a la cual los hombres eran sometidos.
El término “loto dorado” aparece en muchos contextos en la literatura china, y en cierto tiempo parece haber sido sinónimo con los pies vendados.

"...El corazón de una mujer tendía a quedarse con su familia original después del matrimonio. Sin embargo, con un par de pies vendados, ella no podía más que quedarse con su esposo y la familia de éste"... Y no era fácil para una mujer así iniciar una relación o escaparse con un hombre, ya que no podía irse muy lejos

El aspecto sexual de vendar los pies es bastante obvio en el Tsai-fei lu. Su autor, Yao Lin-hsi, incluso fue arrestado por aludir a este tema prohibido. Gran parte de la obra describe qué tan hermosos y sexualmente atractivos pueden ser los pies pequeños y cómo los hombres deben sentir, acariciar y olerlos. Según Lin, incluso había una organización llamada Sociedad de Amor del Loto Dorado. “Pero no es apropiado decir que todos los hombres chinos eran podofilios. El Tsai-fei lu revela la actitud de un grupo en particular hacia la costumbre de vendar los pies, dice Lin.

Ko, quien da crédito a Yao Lin-hsi por encaminarlo a horizontes más amplios, ha terminado el borrador de un libro sobre la sexualidad detrás de la costumbre de vendar los pies. “En este libro profundizo en el aspecto sexual del pueblo chino”, explica Ko. “El objetivo original de vendar los pies era evitar que las mujeres se fueran de la casa. Pero el sexo también fue una razón importante. Creo que en gran medida constituyó el impulso que perpetuó esta costumbre folclórica”.

Aunque se ha documentado que el vendar los pies aumentaba la satisfacción sexual, cualquiera que haya visto los incómodos y sumamente pequeños zapatos de Ko se preguntará por qué se permitió que esta costumbre existiera durante tantos años. Algunas tendencias duran más de lo esperado, y esa costumbre se extendió hasta los primeros años de este siglo.

Fuente: Loto Dorado
Se incendió mi casa:
ahora nada me obstruye
la visión de la luna

Mizuta Masahide

Mecánica Terrestre -en catalán-

" Veus, és així que tot pot començar.
Després, el més profund. Ara projecta
les figures senzilles, els acords
i els contrasts, les anades cauteloses
i les vingudes ràpides, els gestos
que no s'amaguen a ningú. Jo ho veus,
ara tan bé com qualsevol moment.
Ets a una plaça amb cases a mig fer,
com magranes badades, que deslliuren
granets de cel envidreït. Els vells
recullen llum com ningú, a les mans
de cera que no es fon, plàcida. Els joves
surten embriagats del cine heroic
i llencen cigarrets a terra, durs
com la pedra que vol clavar un ocell.
Al cafè no del tot luxós, un home
que va pels cinquanta anys i és moll però
vehement, com un drap de barberia,
no sap si prefereix d'oferir foc
ell mateix, a la noia que ho espera,
o d'enviar-hi, humiliant-lo, el mosso
sorneguer, que li espia l'avidesa.
Un aneguet femení, amb una ratlla
de mercromina al turmell dolç on no
trobaràs cap ferida, va corrent
per nua passió, car no té pressa
i vol que ho sapiguem, i riu als vidres
de cada aparador. Ja ho veus.
Un món. Un instant d'un capvespre, has vist els cossos
i les distàncies. Ara calcula les masses,
les libracions dels cors.

GABRIEL FERRATER
Fuente: EPDLP

Sunday, June 25, 2006

CARTA A LOS HEBREOS

11:4: aún muerto, habla todavía

Lo amaba, tanto o más que a su vida...por ello, como prueba inexorable de su devoción, acató la orden
El olvido, el cansancio o quizás el apego me habían impedido retomar los caminos tortuosos de la literatura. Últimamente he estado de espectador ante numerosos encuentros y desencuentros; lo que curtió mi corazón y lo endureció como al diamante. Tengo fiebre, se queman las yemas de mis dedos; estoy enfermo...llegando mi osadía al climax del absurdo. Heme aquí, de nuevo